Archivo | Mentalidades RSS feed for this section

Oficios en extinción. El afilador

6 Nov

¿Quién no ha escuchado en alguna ocasión esa escueta melodía para reclamo que utilizan los afiladores o amoladores para reparar utensilios cortantes de todo tipo? Durante siglos, las calles más importantes de las ciudades y pueblos de Europa (también en Latinoamérica) han sido transitadas por los afiladores cuyo elemento principal de trabajo es la esmeriladora, una piedra (normalmente de grano grueso) que afila objetos metálicos cortantes por medio de la abrasión, y que permite desarrollar plenamente el potencial del utensilio en reparación mediante la mejora del ángulo que permita un mejor corte. Al principio transportaban en sus espaldas su herramienta de trabajo, después utilizaron los carretones como vehículo que transporte, y ya más tarde acabaron trabajando con bicicletas, motocicletas e incluso furgones (los dos últimos con motor de gasolina que evita el esfuerzo manual para mover la piedra).

afilador

Es complicado registrar los sonidos originales (naturales) de estos afiladores en plena acción, pues el aviso al vecindario de su llegada, está previamente registrado para ser reproducido repetidamente mediante una pequeña megafonía conectada al equipo de sonido del vehículo. Esos silbidos agudos pero melódicos que reverberaban por las calles de los pueblos y ciudades ya son historia. Ya no les vemos desplazándose por los pueblos empujando una enorme rueda con una correa (tarazana), y usando ese silbato con sonido tan característico que los habitantes reconocían al instante tras su llegada, al igual que tampoco podemos escuchar esa jerga propia llamada “barallate”.

Pero el fin de la bonanza económica para el 90% de la población ha permitido que aún podamos reconocer esos sonidos tan entrañables, que tanto asustaban a los niños, a la vez que quedaban embelesados con el arte del afilador, porque ha regresado esa costumbre de arreglar herramientas, un oficio que no ha sucumbido aún a la cultura dominante del desecho, aunque ahora sea mediante el lacerante ruido de un motor.

Pero a pesar del aumento de la desigualdad socioeconómica en pleno siglo XXI ya muy pocos requieran sus servicios para reparar sus herramientas (cocineros, carniceros, etc) de despiece (cuchillos, tijeras), o simples paraguas y herramientas de labranza. Quedan muy pocos afiladores en España, y en países como Venezuela, Chile o Argentina, también están desapareciendo por la progresiva mecanización de las tareas agrícolas, las tarifas y el abaratamiento de los utensilios. Esas son algunos motivos constituyentes de su progresiva e imparable desaparición. Este oficio llegó a ser tan popular que su reflejo se testimonia a lo largo de la historia, en el arte, que menciona mediante cuadros y también en pasajes de novelas históricas, el oficio de los afiladores, o también llamados amoladores.

afiladorfoto

Por ejemplo, en el segundo volumen de los Episodios Nacionales (La corte de Carlos IV), obra de Benito Pérez Galdós, pueden leer este párrafo escrito en 1873:

Mira Gabrielillo -dijo incorporándose y apartando de la rueda las tijeras, con lo cual cesaron por un momento las chispas-; tú y yo somos unos brutos que no entendemos palotada de cosas mayores. Pero ven acá: yo estoy en que todos esos señores que se alegran porque han entrado los franceses, no saben lo que se pescan, y pronto vas a ver cómo les sale la criada respondona. ¿No piensas tú lo mismo?” 

También se conservan grabados alemanes del siglo XVI que muestran este antiguo oficio. Incluso el propio Francisco Goya recreó una escena sobre óleo con un afilador en plena faena (1790). Anteriormente, preservado en el Hermitage de San Petesburgo, se pintó un cuadro (otro óleo) atribuido a Antonio De Puga con fecha aproximada de 1640. En la cuna de los afiladores (Galicia) existen monumentos al afilador, como el existente en Orense (Nogueira de Ramuín), provincia gallega que históricamente tuvo mucha presencia de afiladores. De momento, podemos testimoniar mediante este registro sonoro los sonidos que percibimos con la llegada del afilador a nuestro pueblo o ciudad, concretamente en Cabezo de Torres, pedanía de Murcia. En el verano de 2012. 

Movilizaciones culturales de la clase obrera. El Primero de Mayo.

19 May

La celebración del primero de mayo es, según el historiador Eric Hobsbawm, “el más ambicioso de los rituales obreros a escala internacional“. Durante muchas décadas, desde el final de la Guerra Civil en España, la definición de este día ha sido manipulada y tergiversada hasta tal extremo, que en la actualidad, la asimilación de día de los trabajadores es compartida por el conjunto de la ciudadanía. Se suprime, pues, la lucha de clases puesto que la gran mayoría son trabajadores, sin importar la procedencia y el cargo. No existe distinción alguna entre un banquero perteneciente a la oligarquía, que un obrero asalariado de cualquier fábrica. Porque, ¡ambos son trabajadores! Conseguida esta auténtica lobotomía  entre los propios trabajadores, hemos querido, y a través de la acusmática social, recuperar el espíritu originario de estas manifestaciones festivas y reivindicativas. Sigue leyendo

El oficio de cronista.

25 Mar

Herederos del género literario, que no Historia, surgido de los tiempos de la conquista de América, los cronistas se han convertido en una especie de redactores del pasado y presente a nivel local en muchos pueblos y ciudades del país.

Crónica,  es el vocablo para denominar el informe del pasado o la anotación de los acontecimientos del presente, fuertemente estructurados por la secuencia temporal. Más que relato o descripción, la crónica, en su sentido medieval, es una “lista” organizada sobre las fechas de los acontecimientos que se desean conservar en la memoria. El papel de acaparador ordenada del pasado histórico de un lugar, es la base principal del trabajo de los cronistas. El caso que ahora les presento, es el de un cronista de la ciudad de La Unión, Cartagena, que durante décadas se ha especializado en la recopilación de miles de documentos de la minería en esta comarca. La metodología en el estudio y análisis de documentos, no tiene nada que ver con el trabajo de historiador, y el uso de las fuentes es determinante, pero no para la contextualización, sino para la mera explicación “museística” de una época concreta. Sigue leyendo

Micro área cultural: El Gorguel y su lucha por la tradición.

13 Mar

Este pequeño estudio consiste en representar toda una forma de vida en extinción, que maltratada durante años, ahora lucha de manera encarnizada por la subsistencia a través del recuerdo. El registro sonoro, a través de entrevistas,  y capturas sónicas a nivel geográfico del entorno, nos sirven (y mucho) para entender la defensa de un estilo de vida que tiene arraigo por la tradición heredada de sus antepasados recientes. Minería, pesca, ecologísmo y lucha social se entremezclan en este breve acercamiento a unos habitantes muy especiales. Sigue leyendo

Historia oral en El Gorguel. El testimonio de Candelaria.

27 Feb

Sonar históricamente inicia una serie de colaboraciones que permitirán mejorar el estudio y la difusión de nuestra Historia. En esta ocasión nos adentramos en la Historia oral a través del relato de Candelaria,  persona que vivió la Guerra Civil y la posguerra en El Gorguel. La entrevista realizada  nos enriquece por la información que ofrece sobre las costumbres y las penurias de los habitantes de la zona en la posguerra.  

En esta pequeña reconstrucción histórica titulada  “Historia oral en El Gorguel. El testimonio de Candelaria“, he insertado varios párrafos del excelente artículo de  Pedro María Egea Bruno, Catedrático de Historia Contemporánea, adscrito al Departamento de Historia Moderna, Contemporánea y de América de la Universidad de Murcia. Debido a la extensión del estudio del profesor cartagenero, he seleccionado una parte en función de la temática  relacionada con la fuente documental sonora (El Gorguel), y que facilitará la comprensión de la entrevista realizada, en el mes de agosto de 2011, a la protagonista de la grabación.  El estudio de Pedro María  se titula “Ocio y festividad en el campo de Cartagena“.

Sigue leyendo

La muerte por megafonía.

19 Feb

La grabación “La muerte por megafonía” representa el hecho devastador como elemento cotidiano, consiguiendo ser un documento sonoro que nos permite reflexionar sobre los singulares casos de avisos de enterramiento, que actualmente perviven en algunas pedanías de la ciudad de Murcia; concretamente en la localidad de Cabezo de Torres, pedanía al norte de la capital murciana.

Estos rasgos sociológicos de difusión, no son particularidades propias de un solo pueblo. Con diferente idiosincrasia se producen hechos similares por la geografía española, incluida la de las Islas Canarias, donde también se avisa por megafonía el fallecimiento de los vecinos. Sigue leyendo